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Pacto de Hermandad

Jueves, 11 de agosto de 2011

Segundo Pacto de Hermandad, llama la Comunidad India Quilmes de Tucumán y el Municipio de Quilmes a lo firmado por el cacique y el intendente, en el salón Eva Perón, el 20 de abril. Acá, entonces, lo publicamos, con una breve historia de su firma, comentándoles también que —respecto del Primero— obtuvo una ampliación en su artículo 8, donde le permite a los quilmes adquirir un poco más de dinero que en el anterior.

Acuerdos comunales 

23 de mayo del año 2000. María Elisa Ezquerra, siendo concejal del Gobierno de Fernando Gerónes, lo presenta ante sus pares, elaborado junto con la Comunidad India Quilmes y la antropóloga especializada en arqueología, Mónica Cereda. 

29 de junio del año 2000. El cacique Francisco Chaile y el intendente de Quilmes, Fernando Geronés (1999-2003), lo firman por primera vez en el Museo del Hombre, en París, Francia. 

14 de agosto del mismo año. Lo vuelven a rubricar en el Municipio de Quilmes, los mismos protagonistas. 

17 de agosto del año 2004. En el Museo Almirante Brown de Bernal, Chaile y el intendente de Quilmes, Sergio Villordo (2003-2007), lo reafirman.

20 de abril de 2011. El cacique y el intendente, lo amplían en el salón Eva Perón del Municipio de Quilmes…

 

20 de abril de 2011, salón Eva Perón del Municipio de Quilmes. El cacique y el intendente firman una ampliación del Pacto de Hermandad.

 

Artículo 1. El Pueblo de Quilmes, representado por el Intendente Municipal Sr. Francisco Gutiérrez y la COMUNIDAD INDIA QUILMES, emplazada en el Departamento de Tafí del Valle, Provincia de Tucumán, representada por el Sr. Cacique Francisco Chaile, con el objeto de afianzar los indelebles lazos históricos y culturales que unen ambos pueblos y reconociéndose mutuamente iguales y libres según los términos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, acuerdan y firman el presente SEGUNDO PACTO DE HERMANDAD. 

Artículo 2. Este pacto se realiza en concordancia con lo dispuesto por la Constitución de la Nación Argentina en su Artículo 75 incisos 17 y 22, y la Ley Nacional 23302 sobre política indígena y apoyo a las comunidades aborígenes.

 Artículo 3. LA COMUNIDAD INDIA QUILMES, referida en este acuerdo, es la Asociación Civil sin fines de lucro con personería jurídica de la Provincia de Tucumán N° 34/90, domiciliada en la Ruta Nacional N° 40, KM 999, Quilmes, Colalao del Valle, Departamento de Tafí del Valle, Provincia de Tucumán, integrada actualmente por las siguientes catorce comunidades:

1- El Carmen

2- El Paso

3- Los Chañares

4- Quilmes Centro

5- Rincón de Quilmes

6- Quilmes Bajo

7- Las Cañas

8- El Bañado

9-  Anjuana

10- Talapazo

11- Colalao del Valle

12- El Arbolar

13- El Pichao

14- Anchillos

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Dardo Abbattista Los Quilmes

Pallamay

Jueves, 17 de marzo de 2011

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14 de Septiembre de 2010, puertas de la catedral de Quilmes. Homenaje a la cacica de los quilmes, Isabel Pallamay (1680/1718) y a su pueblo.

Ver nota, flor de cacica.

Fotografìas: Patricia Aparo

Dardo Abbattista Fotografias, Quilmes

Flor de cacica

Jueves, 17 de marzo de 2011

—¿Cómo la llamaremos?
—Isabel.
—¿Te parece?
—Sí. Es nombre de reina pero, esta vez, será nuestra. No será de España, no será de Europa, sino que será de nuestro pueblo. Será de Quilmes, será de América.

A la hora de imaginar, tal vez, haya sido así el diálogo de María Chalpi y Francisco, los padres de Isabel Pallamay cuando, por primera vez —con especial alegría—, en brazos la tuvieron.
Cuentan que nació en Quilmes, Buenos Aires, alrededor de 1680, la futura cacica de los quilmes. Y que peleó durante dieciséis años (de 1692 a 1708) para obtener su cacicazgo, lo que entonces inició de muy jovencita: entre doce y catorce años

La enfermedad europea, la viruela, se la llevó junto a sus guaguas, junto a sus hijos pequeños, Ana y Ramón y, también, a su amor, Martín Salchica, el padre de sus niños. Otros quilmes (y no sólo) también perecieron en aquel fatídico 1718.

Trabajos, su pueblo y libros de historia hablan de ella: Quilmes Colonial, de Guillermina Sors (1937); Pleito por la sucesión del cacicazgo en la Reducción de la Exaltación de la Santa Cruz de los quilmes, de Zunilda Quatrín y Fabiana Bugliani (1995); Transformaciones en una comunidad desnaturalizada: los Quilmes, del Valle Calchaquí a Buenos Aires, de Palermo y Boxiadós (1991). Y, siempre, la Comunidad India Quilmes de Tucumán.
Y un poeta, Carlos Patiño, que vive en Bernal, crea —allá, por el 2000— lo que conocemos como «el monólogo» de Isabel Pallamay. Al año siguiente, y en la revista Los Indios Kilmes, lo publicó. Unas maestras, Ana María Franceschini y Stella Maris Donati, entre lágrimas lo leen. Sus alumnos de la escuela primaria de Bernal número 20, también. Otro tanto le ocurre a la directora de entonces, Haydeé Domínguez.

«Y si alguien desea honrar esta memoria —todo cuanto me queda, todo cuanto me dejaron—, lleve una flor roja como la pústula que acabó con nuestras vidas y préndala en las negras verjas de esa iglesia que construyeron mis hermanos, allí, frente a la plaza. Así unirán mi memoria y la memoria de mi nación a sus corazones», dice un pasaje del monólogo. Y los alumnos junto con sus docentes, el 14 de agosto de 2003, lo hicieron nomás y convirtieron la letra en flor, cual magos de la historia.

Me tocó estar aquel día, cuando pude oír el dialogar entre Stella Maris Donati, una de las docentes, y Carlos Patiño, el poeta. «Porque ella dice», le asegura la maestra al autor del escrito. «Ya está. Ya está», agrega un Patiño conmocionado… Y me explica mejor: «Ya está, no soy yo quien habla. Es ella, quien lo hace. Es Isabel». Me lo decía con suma alegría y en referencia a que se había comprendido de manera cabal lo que él había querido señalar con el monólogo: que se sepa sobre Isabel Pallamay y sobre lo que tuvieron que padecer —y aún padecen— sus hermanos del Valle. En otro momento, y cuando los alumnos terminaban de colocar la ofrenda, lo escuché decir para sus adentros: «Gracias, gracias, gracias chicos», como quien agradece de por vida.

La Pallamay, la indescifrable estrella de los indios quilmes es el nombre de la novela que, luego, escribió Patiño, publicada por Mondragon Ediciones en abril de 2004. Martín Iquín, el cacique quilmes —quien sufrió el destierro forzoso al frente de su pueblo en 1666—, el ascendiente de la flor…

Desde entonces —o, más precisamente, desde 2005—, evocamos con MAIZALES Asociación Civil, aquella ceremonia, aquella flor, aquella Isabel brotada de la tierra de Quilmes. Lo hacemos como nos lo transmitieron los chicos: lentamente, tranquilos, en paz. Para esto contamos con el permiso de la Catedral de Quilmes, así como con la colaboración especial de las escuelas Nº 1 y 20, que —como principales y entre otras— asisten con sus alumnos.

Por esto, por las nuevas generaciones y por el nombre que nos legó la historia, puede ser relevante para la cultura, para la educación y para la unión de ambos Quilmes, el de Tucumán y el de Buenos Aires, contar el 14 de septiembre a las 10.00 en las puertas de la Catedral con la presencia de más escuelas, del Municipio de Quilmes y de la Comunidad India Quilmes de Tucumán.

Publicado en La Hoja, del Municipio de Quilmes. Septiembre de 2010.

Dardo Abbattista Los Quilmes

Cebadura

Sábado, 5 de marzo de 2011

Aquí está el mate que te regalaron,
están los libros y cosas que quisiste,
fotos de compañeros que tuviste,
amigos fieles que te acompañaron.

Todo sigue esperando que regreses
a calentar el aire de la casa,
en el silencio siento que algo pasa
y me parece oírte algunas veces.

Pero la vida sigue y desfilamos
actuando el personaje que nos toca,
gastando lo que resta de ternura.

Por el camino de lo que añoramos
el gusto del amor se fue en tu boca,
vive esperando en otra cebadura.

Pedro Soto, en la Gaceta Literaria Huaymomocasta, editada desde La Rioja y dirigida por Víctor José Stilp Piccotte.

Dardo Abbattista Poesia

Sin hablarte

Viernes, 4 de marzo de 2011

Regreso una vez más a este lugar de pájaros,
pisando sombras entre los viejos aŕboles.
Aquí donde una vez lloramos abrazados
con el jacarandá llanto celeste,
cuando pasó el amor tirando dardos.

Nunca pude entender por qué regreso,
si aquí nada dejé, si nada busco.
Y te recuerdo amor y me pregunto:
¿qué fue lo que ocurrió aquella tarde?
cuando pasó el amor tirando dardos
y asomaba la luz entre las ramas
jugando con las plumas en el aire.

Nuestro amor, viento de agua,
nada pidió y se marchó sin nada,
despacio, acariciando,
como se va el rocío de la noche
cuando llega la luz de la alborada.

En esta soledad te encuentro siempre,
tan joven, tan hermosa como entonces,
con tu pollera azul, tu blusa blanca,
con tus cabellos negros transparentes
y la sonrisa grande de tus ojos.

Me voy amor,
quise decirte algo sobre las cosas bellas
que se ven y se sienten cuando se ama,
pero me voy callado
con la dulce condena
de regresar aquí para encontrarte.

¡Vine a decirte tanto amor!…
y me voy sin hablarte.

Pedro Soto

Dardo Abbattista Poesia

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