Viva el amor
Sobre frondosa arboleda,
la luna llena asomó:
redonda, clara serena,
nuestro idilio iluminó.
Idilio que motivó
el romántico embeleso,
del embrujo encantador…
¡Sutilezas!… ¡Miel y besos!
Inefable plenilunio,
exilir embriagador
cuán es la dulce ilusión,
de deleite arrobador;
hizo realidad los sueños,
anhelos, ansias, fervor,
quiméricas fantasías…
¡Encendieron tanto amor!
Ergo, ventura sensual,
exquisitez de pasión,
el uno para los dos
en un solo corazón.
¡Ay… De pronto! La noche
cuasi a oscuras tornó,
cuando la luna celosa…
¡Envidiosa!… ¡Se ocultó!
¿Amor prohibido? Tal vez
fuese pecado el amor,
culpable, acaso “Cupido”
eterno enamorador;
sin pensar en el pecado,
del arco, él disparó,
al fulgor de las estrellas…
¡Nos amamos allí, tú y yo!
Bajo aquella arboleda
albricias felicidad,
pecamos de enamoramiento
en ese edén nocturnal;
de… nos juramos querernos,
sin separarnos jamás,
siempre muy enamorados…
¡Aquí!… ¡Y en el más allá!
Luna estrellas, en el cielo,
plenilunio de espléndor,
“Cupido” flechazo de oro
como dardo seductor;
amar unión compartida,
enlace íntimo, creador,
sublime, nos da la vida…
¡Aleluya!… ¡Viva, viva el amor!!!
Por Lorenzo Oscar Macho (sueño azul)
4-224-1154





















































